Los 4 Egos


1. Ego intelectual o energía intelectual -El filósofo que vive en su cabeza, es el perfecto ejemplo de una persona situada en su ego intelectual, que puede acabar sus días recluido en su mente. Quedando desconectado de su cuerpo, de sus emociones y su creatividad. Una persona que considera que todo el universo es algo racional y teme aquello que no puede explicar intelectualmente.

2. Ego emocional o energía emocional -Un ejemplo de este ego emocional podrían ser los seguidores “fanáticos” de cualquier partido político. Los que asisten con su “banderita” de un determinado partido a un mitin en campaña electoral. Cada palabra de su “gurú político” es aclamada como si les fuera la vida en ello. Realizan cánticos colectivos donde se descalifica al rival político de turno. Impregnados de un sentimiento de afinidad, todos comparten similares emociones conectadas con una determinada manera de entender la vida. Tal vez no nos habíamos dado cuenta de lo mucho que se parece un mitin a un partido de fútbol. Donde el aficionado también realiza cánticos colectivos, donde los gritos e insultos al rival pueden acompañarse con banderas de los colores del equipo.
El ego emocional nos habla de sentimientos y nos conecta con el corazón. Ego que en el árbol genealógico está relacionado con nuestros abuelos y sus hermanos… Al igual que evaluamos las ideas, para conservarlas o deshacernos de ellas según su grado de utilidad y belleza, también debemos examinar nuestros sentimientos para ver si son auténticos o no. Todo sentimiento que nos lleve a la guerra y a la confrontación es algo de lo que deberíamos prescindir. Los sentimientos auténticos son aquellos que nos conducen a la paz

3. Ego libidinal o energía sexual y creativa -Queda representado por aquel que sólo vive para seducir o ser seducido. La persona que dice que en la vida sólo hay sexo y olvida incluso sus capacidades creativas.

4.Ego material o energía material -El ejemplo más visible es el cuerpo musculado del personaje que vive en un gimnasio, obsesionado por la dieta y por la comida con pocas calorías. Otra de las caras de este ego es la necesidad de mantener una edad corporal determinada, entre 20 y 35 años. Luchando contra el paso del tiempo a golpe de bisturí. Este es un ego que no desea desaparecer

[19/8 03:16 PM] Marisa Di Persio: Nuestro problema es que mezclamos los cuatro centros (egos) creyendo que son uno solo y que este solo es de naturaleza intelectual. Cuando en realidad deberían de estar equilibrados, cuando uno se desarrolla en exceso, los otros tres se desarrollan en defecto, quedan inmaduros, reprimidos, insatisfechos. Jodorowsky discrepa con algunas corrientes espiritual defensoras de la idea de que tenemos que matar al ego para llegar a la iluminación, o a tener un nivel de consciencia elevado. Dice que el ego no hay que matarlo, sino domarlo.

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